viernes, 21 de noviembre de 2008
ROJO
1. ETIMOLOGÍA
Rojo proviene del latín russus, que a su vez derivó de la raíz indoeuropea reudh. Hay autores que prefieren derivarlo del latín rufus, que significa rubio. Los que hablamos castellano utilizamos la palabra rojo desde el Renacimiento, ya que como lo demuestran nuestros antecedentes literarios, antes decíamos rosso o roxo.
2. CONNOTACIONES LINGÜÍSTICAS
Son muchas las connotaciones del rojo, que algunos poetas han llamado “el color intenso de la metáfora”. Es el que da color a nuestra sangre, el que enamora (por referencias al corazón), el color del rubor, el que “enrojece” el rostro del hombre o de la mujer cuando en ellos asoma la vergüenza. Es también el que colorea los balances negativos (“en números rojos”). Si una discusión es fuerte decimos que “las cosas están al rojo vivo”; o bien cuando se describe la furia de alguien, “se puso rojo de furia”. Es el color que advierte del peligro “luz roja”; el que detiene el paso o el tránsito.
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